Un migrante venezolano herido por disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Austin, Texas (EEUU), permanece bajo custodia de la agencia sin recibir medicamentos para el dolor y con la bala todavía alojada en su cuerpo, denunció este lunes su abogada.
Kate Lincoln-Goldfinch, representante legal del venezolano Wilber Rafael Garcés, de 28 años, informó en una actualización publicada en X que su cliente fue trasladado al centro de detención de Pearsall, donde permanece retenido para ser interrogado.
Tenemos a Wilber al teléfono en vivo desde el centro de detención en la conferencia de prensa. Dice que todavía tiene la bala alojada en su hombro. Dice que no está bien y que no ha recibido la atención médica que necesita», señaló la abogada durante el encuentro con un grupo de periodistas.
Un migrante venezolano herido por disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Austin, Texas (EEUU), permanece bajo custodia de la agencia sin recibir medicamentos para el dolor y con la bala todavía alojada en su cuerpo, denunció este lunes su abogada.
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Kate Lincoln-Goldfinch, representante legal del venezolano Wilber Rafael Garcés, de 28 años, informó en una actualización publicada en X que su cliente fue trasladado al centro de detención de Pearsall, donde permanece retenido para ser interrogado.
«Tenemos a Wilber al teléfono en vivo desde el centro de detención en la conferencia de prensa. Dice que todavía tiene la bala alojada en su hombro. Dice que no está bien y que no ha recibido la atención médica que necesita», señaló la abogada durante el encuentro con un grupo de periodistas.
El hecho ocurrió el domingo, 20 de septiembre, cuando Garcés se encontraba en su vehículo «en medio de una entrega (de comida a través de la plataforma) Doordash» en Austin.
Según su abogada, un agente del ICE «le disparó por la espalda, debajo del cuello».
Lincoln-Goldfinch y la esposa de Garcés lo buscaron sin éxito en el hospital, y más de seis horas después recibieron la confirmación de que el ICE lo había trasladado a un centro de detención, sin poder comunicarse con él.
«No nos dijeron nada sobre su condición ni sobre dónde se encontraba. Nadie de ICE nos dio esa información, y no lo encontramos hasta las 10 de la mañana de hoy. Supimos que a las 4:00 de la tarde, todavía tenía una bala alojada en su espalda. No le dieron medicamento para el dolor y lo transfirieron a ICE a un centro de procesamiento. Pasó la noche sin una cama», agregó la abogada.
Un migrante venezolano herido por disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Austin, Texas (EEUU), permanece bajo custodia de la agencia sin recibir medicamentos para el dolor y con la bala todavía alojada en su cuerpo, denunció este lunes su abogada.
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Kate Lincoln-Goldfinch, representante legal del venezolano Wilber Rafael Garcés, de 28 años, informó en una actualización publicada en X que su cliente fue trasladado al centro de detención de Pearsall, donde permanece retenido para ser interrogado.
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«Tenemos a Wilber al teléfono en vivo desde el centro de detención en la conferencia de prensa. Dice que todavía tiene la bala alojada en su hombro. Dice que no está bien y que no ha recibido la atención médica que necesita», señaló la abogada durante el encuentro con un grupo de periodistas.
El hecho ocurrió el domingo, 20 de septiembre, cuando Garcés se encontraba en su vehículo «en medio de una entrega (de comida a través de la plataforma) Doordash» en Austin.
Según su abogada, un agente del ICE «le disparó por la espalda, debajo del cuello».
Lincoln-Goldfinch y la esposa de Garcés lo buscaron sin éxito en el hospital, y más de seis horas después recibieron la confirmación de que el ICE lo había trasladado a un centro de detención, sin poder comunicarse con él.
«No nos dijeron nada sobre su condición ni sobre dónde se encontraba. Nadie de ICE nos dio esa información, y no lo encontramos hasta las 10 de la mañana de hoy. Supimos que a las 4:00 de la tarde, todavía tenía una bala alojada en su espalda. No le dieron medicamento para el dolor y lo transfirieron a ICE a un centro de procesamiento. Pasó la noche sin una cama», agregó la abogada.
INGRESÓ POR CBP ONE
Lincoln-Goldfinch precisó además que Garcés ingresó a Estados Unidos «a través de CBP One solicitando asilo». Dijo que «fue inspeccionado e ingresó legalmente por un puerto de entrada» y, que «se le emitió un permiso de trabajo válido».
Sobre la orden de deportación que pesa sobre él, explicó que «el problema (…) es que se mudó y cambió de dirección»
«Hubo una notificación para una audiencia enviada a la dirección incorrecta que se perdió, lo cual es muy común. Estamos trabajando en eso», y añadió que «será liberado de la detención, su asunto de inmigración se resolverá, y las agencias serán responsabilizadas».
El caso de Garcés se suma a más de 10 tiroteos de agentes migratorios en Estados Unidos en lo que va del año. Entre ellos cuatro muertes: las de los estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minnesota en enero. A esos casos, se suma los del mexicano Lorenzo Salgado y el colombiano Johan Sebastián Durán, ambas en julio, en Texas y Maine respectivamente.
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