Siete trabajadores de la salud del Hospital Dr. Luis Razetti de Barinas —tres médicos y cuatro enfermeras— fueron detenidos por funcionarios de la Policía Municipal luego de que un recién nacido sufriera quemaduras de tercer grado en el área de Neonatología del centro asistencial.
El procedimiento quedó bajo la orden del Ministerio Público, organismo encargado de establecer las responsabilidades penales correspondientes tras el incidente que le provocó severas lesiones al lactante en el rostro, la boca y las manos.
Desprendimiento de una lámpara e imputaciones
De acuerdo con las investigaciones preliminares, las lesiones se produjeron al desprenderse una lámpara de calor utilizada para regular la temperatura corporal del bebé prematuro.
El caso tomó relevancia pública luego de que el padre del menor, Ignacio Agudelo, difundiera un video en redes sociales exigiendo atención médica especializada para su hijo. El progenitor denunció que, transcurridos varios días del hecho, el recién nacido no había recibido la valoración de especialistas en quemaduras necesaria para evitar complicaciones graves o la pérdida de sus extremidades.
Gremios denuncian precariedad e improvisación de equipos
Representantes gremiales del sector salud en Barinas lamentaron el hecho, pero rechazaron la criminalización del personal asistencial, señalando que el accidente estuvo derivado del deterioro de la infraestructura hospitalaria.
Según versiones del personal sanitario, el infante nació con aproximadamente 30 semanas de gestación y, ante las fallas del centro de salud para brindarle un espacio adecuado, los trabajadores tuvieron que improvisar la fuente de calor con la lámpara que posteriormente colapsó.
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