La versión de Liliana Margarita Chacón Mijares, de 45 años, de haber accionado un chopo (arma de fuego artesanal) de manera accidental provocando heridas graves en su madre, Milagros Coromoto Chacón Ibarra, de 75 años está ahora en entredicho, puesto que Liliana, en vez de asumir la responsabilidad con transparencia, de acuerdo con la investigación preliminar, lo que hizo fue, presa del miedo, arrojar el chopo a un canal de desagüe o río de donde nunca se pudo extraer.
Liliana fue capturada, cuando una comisión policial fue alertada tras el ingreso de Chacón Ibarra al Hospital Adolfo Prince Lara con heridas graves producto de un disparo que se originó en la urbanización Las Corinas, en Puerto Cabello, estado Carabobo.
Las investigaciones en el centro médico llevaron a los funcionarios hasta la vivienda familiar en Las Corinas. Bajo los interrogatorios, la hija admitió el hecho y confesó haber arrojado el «chopo» a un canal de desagüe cercano. Pese al despliegue de búsqueda, la lluvia y la oscuridad impidieron recolectar el arma. La implicada ya se encuentra en el Centro de Coordinación Policial a disposición de la Fiscalía.

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